En la eficacia no se mide la eficiencia, y lo que importa es si se logró el objetivo propuestos, aunque en el proceso no se haya hecho el mejor uso de los recursos, es decir, no importa si fuimos eficientes en el proceso llevado a cabo para alcanzar el objetivo y ser eficaces.
Así, perfectamente es posible ser eficientes sin ser eficaces (hicimos excelente uso de los recursos, pero no se cumplió el objetivo en el tiempo previsto) y podemos ser eficaces sin ser eficientes.
Por supuesto que lo ideal sería ser eficaces y a la vez ser eficientes.
Se puede dar el caso en que se alcanzó la meta de construir una obra en una semana tal como se había previsto (fuimos eficaces), pero para poder construir la autopista se utilizaron más recursos de lo normal (no fuimos eficientes).
Caso contrario, se utilizaron un 10% menos de los recursos previstos para construir la obra, pero no se logró terminarla en una semana como estaba previsto (fuimos eficientes, pero no eficaces).
Por supuesto que, si somos eficientes y no se cumple con el objetivo, no se puede ser eficaz, de suerte que no siempre la eficiencia conlleva ser eficaz.
Lo ideal sería construir la obra en una semana y utilizar no más del 100% de los recursos previstos, o menos del 100% de los recursos. En este caso seriamos tanto eficaces como eficientes.

Muy bien Stiven, se percibe buen manejo de los conceptos trabajados en clase
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